En esta serie
El pastor Edward Awabdeh acababa de terminar de servir la comunión en la Iglesia Evangélica Cristiana Alianza cuando se dio cuenta de que los feligreses estaban leyendo algo en sus teléfonos y susurrando nerviosamente entre ellos. Muchos de los feligreses de su iglesia en Damasco, Siria, habían recibido notificaciones de un atentado suicida con bomba en la iglesia ortodoxa griega de Mar Elias, situada a solo 15 minutos de distancia.
Las fuerzas de seguridad sirias entraron repentinamente por la parte trasera de la iglesia y evacuaron a la congregación en unos cuantos minutos. Pero incluso mientras los feligreses salían pacíficamente, muchos temían por la seguridad de sus amigos y familiares en Mar Elias. Poco después se enteraron de que el atentado del 22 de junio del año pasado había matado a 22 cristianos y herido al menos a otros 60.
«Ese fue nuestro día más difícil», dijo Awabdeh. «Pero lo más preocupante es el ambiente general de extremismo [en el país]».
La organización Puertas Abiertas (Puertas Abiertas), dedicada a monitorear la persecución de los cristianos alrededor del mundo, está de acuerdo. En la edición de 2026 de su Lista Mundial de la Persecución (LMP), esta organización sin fines de lucro situó a Siria en el puesto n.º 6, mucho peor que el puesto n.º 18 que ocupaba el año pasado. Siria es el único recién llegado a la lista de los diez países más peligrosos para ser cristiano y recibió una puntuación de 90, cercana al máximo de 100 en la metodología de Puertas Abiertas.
En el informe anterior de Puertas Abiertas, que finaliza la recopilación de información cada septiembre, ningún cristiano sirio murió por motivos relacionados con su fe. Para el informe de 2026, Puertas Abiertas pudo verificar al menos la muerte de 27 creyentes.
La caída del régimen de Assad en Siria se produjo en diciembre de 2024. Poco después, Ahmad al-Sharaa, líder de la coalición rebelde y jefe del grupo yihadista Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), se autoproclamó presidente interino del país y estableció la jurisprudencia islámica como la principal fuente de legislación en la constitución transitoria.
Puertas Abiertas afirmó que el poder sigue fragmentado en el país, lo que permite que los extremistas acosen a los cristianos.
El miedo prevalece entre los pocos cristianos que quedan en la ciudad noroccidental de Idlib, donde la base del HTS también alberga células de ISIS y una presencia militar turca. Lo mismo sucede en el centro de Siria, debido a la falta de seguridad local y a la intimidación de los extremistas.
En las grandes ciudades de Damasco y Alepo, islamistas han recorrido los barrios cristianos haciendo uso de camiones con altavoces, exigiendo la conversión al islam. En las iglesias, han colocado carteles que dicen que quienes se resistan a la conversión deberán pagar el jizyah, un impuesto establecido por la sharía o ley islámica y que ha sido aplicado históricamente a los no musulmanes.
Según Puertas Abiertas, la situación de los cristianos es más tolerable en las regiones costeras de Siria y en el noreste gobernado por los kurdos. Aun así, las autoridades sirias cerraron 14 escuelas cristianas en el noreste que se negaron a adoptar un nuevo plan de estudios kurdo, negando con ello la educación a miles de estudiantes.
Awabdeh tiene esperanza con respecto a la situación de Siria. Los evangélicos disfrutan ahora de «diez veces» más libertad que bajo el régimen de Assad, afirma. Las autoridades enviaron fuerzas de seguridad para vigilar todas las zonas cristianas durante la Navidad, y el jefe de policía de Damasco visitó su iglesia para felicitar a los congregantes por la celebración. Las autoridades también han otorgado recientemente permiso para construir un centro comunitario en un terreno propiedad de la Alianza en la capital, algo que el régimen anterior había denegado durante más de tres décadas.
Sin embargo, a Awabdeh le preocupa que el gobierno no esté frenando el extremismo. Las autoridades dicen todo lo correcto sobre los derechos de las minorías, afirma, pero hubo poca rendición de cuentas tras la masacre de los alauitas por parte de las fuerzas sirias el pasado mes de marzo y durante los asesinatos de musulmanes drusos por parte de milicias armadas el pasado mes de julio.
En la región suroccidental de Sweida, de mayoría drusa, hombres armados entraron en el apartamento de uno de los miembros de la iglesia de Awabdeh y lo retuvieron a punta de pistola. Le robaron todo y destruyeron todos los símbolos cristianos de su casa. Un jeque musulmán moderado le dijo a Awabdeh que algunos militantes islámicos creen que tienen derecho a saquear las propiedades de los no musulmanes.
La emigración de los cristianos sirios sigue creciendo. Puertas Abiertas estima que solo quedan 300 000 creyentes en el país, frente a los 1.5 a 2 millones que había antes de 2011, lo que representaba el 10 % de la población en ese momento.
A nivel mundial, más de 388 millones de cristianos viven en países con altos niveles de persecución o discriminación por su fe. Eso equivale a 1 de cada 7 cristianos en todo el mundo, incluyendo 1 de cada 5 creyentes en África, 2 de cada 5 en Asia y 1 de cada 12 en América Latina. El número total aumentó 8 millones desde el año pasado, lo que refleja un aumento constante a lo largo del tiempo. En la LMP de 2019, 1 de cada 9 cristianos en todo el mundo residía en países con altos niveles de persecución.
El espectacular ascenso de Siria en la LMP no debe distraer la atención de la persecución persistente en el resto del mundo. Puertas Abiertas observó dos tendencias generales particularmente significativas: gobiernos frágiles y aislamiento inducido por el Estado.
En los últimos cinco años, cinco de los catorce países subsaharianos que figuran en la LMP han derrocado a sus gobiernos y dos han revocado sus constituciones. En las naciones democráticas de Nigeria y Etiopía, los grupos yihadistas y otros grupos rebeldes impiden que el Estado ofrezca seguridad y estabilidad por todo el territorio.
Como resultado de gobiernos igualmente frágiles en otros lugares, Puertas Abiertas señala «la opresión islámica», así como «la corrupción y el crimen organizado» como dos de los tres principales factores que impulsan la persecución en 10 de esos 14 países.
En la última década, la puntuación media de persecución de la región subsahariana ha aumentado de 68 a 78 en una escala de 100, mientras que la puntuación de violencia (uno de los seis indicadores de la lista) ha aumentado del 49 al 88 % del total de la categoría. Esto incluye asesinatos, detenciones sin juicio previo, secuestros y destrucción de propiedades.
Hace diez años, 6 países subsaharianos figuraban entre los 20 países más violentos para los cristianos en todo el mundo. La lista de este año incluye a 12 países de la región entre los 20 primeros, incluidos los tres únicos con la puntuación máxima: Sudán, Nigeria y Mali.
Sudán (n.º 4) subió un puesto en la lista de este año debido a la violencia dirigida contra los cristianos. La guerra civil, que comenzó en 2023, ha desplazado a casi 10 millones de personas, lo que equivale a la población de la zona metropolitana de Londres o de Bangkok. En todo el país, el conflicto ha dañado cientos de iglesias, y los cristianos han sido blanco de ataques en Darfur, el Nilo Azul, las montañas de Nuba y las regiones capitalinas.
Las Fuerzas de Apoyo Rápido rebeldes de Sudán (Rapid Support Forces), que controlaron gran parte de la capital, Jartum, durante casi dos años, destruyeron varias escuelas e iglesias cristianas, entre ellas la Iglesia Evangélica Presbiteriana de Sudán y la Iglesia Evangélica del barrio de Omdurman. Después de que el ejército nacional recuperara el control el pasado mes de marzo, procedió a demoler una iglesia pentecostal.
Por su parte, Nigeria, que ocupa el séptimo lugar, atrajo la atención mundial el año pasado cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reprendió a la nación y amenazó con una acción militar a causa de la persecución contra los cristianos. Nigeria, que figura entre los diez primeros puestos desde 2021 y registra la máxima puntuación en violencia durante ocho años consecutivos, sufre un conflicto por la tierra entre agricultores y pastores de ganado, mezclado con la intolerancia religiosa y la opresión yihadista.
Aunque los expertos encuentran diversas causas para explicar la violencia contra los creyentes, Nigeria registró la inmensa mayoría de los asesinatos contra cristianos a causa de su fe en la LMP de 2026, con 3490 muertes de un total de 4849. Les siguen otras naciones subsaharianas, con la República Democrática del Congo (n.º 29) con 339 y Burkina Faso (n.º 16) con 150.
Sin embargo, no toda la persecución proviene de fuentes musulmanas. En Etiopía (n.º 36), la Iglesia ortodoxa, históricamente vinculada al poder estatal, ejerce presión sobre las comunidades protestantes, que a menudo enfrentan hostilidad a nivel local. A pesar de la tregua firmada con el Gobierno en 2022, grupos armados de las regiones de Amhara y Oromia quemaron, demolieron o saquearon 25 iglesias, según Puertas Abiertas.
Puertas Abiertas destacó otros países africanos en la segunda tendencia general: la vigilancia y la opresión gubernamentales. La puntuación global de Argelia (n.º 20) ha aumentado 7 puntos hasta alcanzar los 77 desde 2021. El cierre sistemático de iglesias por parte del gobierno ha provocado que, según Puertas Abiertas, aproximadamente tres cuartas partes de los creyentes cristianos argelinos ya no formen parte de una comunidad cristiana organizada. Los creyentes que se reúnen en privado siguen corriendo el riesgo de ser detenidos.
En esta tendencia, el ejemplo más destacado proviene de China (n.º 17). A pesar de registrar una puntuación de 79, este aumento hasta su máximo histórico no se debió a ningún cambio en el nivel de violencia. En cambio, la presión sobre la iglesia aumentó a partir de la publicación y la aplicación de nuevas regulaciones estatales sobre el uso de internet y redes sociales.
La predicación solo puede realizarse en sitios web registrados y a través de las asociaciones católicas y protestantes oficiales. Los líderes eclesiásticos deben apoyar al Partido Comunista y al sistema socialista, absteniéndose de recaudar fondos, realizar actividades de divulgación entre los jóvenes y distribuir aplicaciones bíblicas y material religioso.
Según Puertas Abiertas, las nuevas normas en China se ajustan a una tendencia de mayor regulación desde 2018 y coinciden con la represión contra las iglesias independientes, que antes sí estaban permitidas. Algunas de estas comunidades más grandes se reúnen ahora discretamente en grupos de apenas 10 a 20 creyentes. Los funcionarios del Gobierno pueden acusar a los pastores de iglesias domésticas no registradas de «provocar problemas», y se enfrentan a sospechas de fraude si recaudan ofrendas.
A pesar de la disminución de los niveles de violencia en algunas naciones que siguen siendo opresivas, las estadísticas recopiladas por Puertas Abiertas siguen siendo alarmantemente altas a nivel mundial. Los cristianos asesinados por su fe en países como Nigeria aumentaron en casi 400 casos en comparación con el periodo anterior.
Los actos de violencia también obligaron a los cristianos a abandonar sus hogares en busca de seguridad. En la LMP de 2026, Puertas Abiertas registró un total de 224 129 cristianos que fueron desplazados internamente o se convirtieron en refugiados, en comparación con los 209 771 casos del periodo anterior. Los creyentes de Nigeria, Myanmar (n.º 14) y Camerún (n.º 37) fueron los que más sufrieron por este motivo.
El número de casos de cristianos que han sufrido abuso físico o psicológico (incluidas palizas y amenazas de muerte) por motivos relacionados con su fe aumentó de 54 780 a 67 843 en la LMP de 2026. Nigeria, Pakistán (n.º 8) y la India (n.º 12) fueron los países con más casos de este tipo de abusos. El número total de cristianos condenados a causa de su fe, ya sea a prisión, campos de trabajo forzado u hospitales psiquiátricos aumentó de 1140 a 1298, con India, Bangladesh (n.º 33) y Eritrea (n.º 5) a la cabeza de la lista.
Por otra parte, el número de cristianos violados o acosados sexualmente por motivos relacionados con su fe aumentó de 3123 a 4055, siendo Nigeria, el Congo y Siria los principales infractores. El informe reconoce la dificultad de recopilar estas cifras, considerando el trauma de las víctimas y los tabúes culturales.
Otro dato delicado: el número de matrimonios forzados de cristianos con no cristianos. Puertas Abiertas informó que el número de casos registrados aumentó de 821 a 1147, siendo Nigeria, Pakistán y la República Centroafricana (n.º 22) los países que encabezan esa lista.
Otros indicios de violencia disminuyeron en el último periodo analizado. Los ataques a casas, tiendas, negocios u otras propiedades pertenecientes a cristianos se redujeron de 28 368 a 25 794 casos, con Nigeria, Sudán y Sudán del Sur (clasificados fuera de los 50 primeros) a la cabeza de la lista. Los ataques a propiedades de las iglesias disminuyeron sustancialmente de 7679 a 3632, siendo Nigeria, China y Níger (n.º 26) los países con mayor número de incidentes. El número de cristianos secuestrados disminuyó de 3775 a 3302, siendo Nigeria, Sudán y Mozambique los países más peligrosos en esa categoría.
En muchos casos, las cifras no pueden medirse con precisión, por lo que Puertas Abiertas a veces informa en cifras redondas de 10, 100, 1000, 10 000 y 100 000, dependiendo de la situación. Sus investigadores hicieron hincapié en que las estimaciones son conservadoras y representan el «mínimo absoluto» de ataques y atrocidades, lo que significa que las cifras reales probablemente sean mucho más altas.
Puertas Abiertas también describió ciertas mejorías para los cristianos en determinados países de la LMP de 2026. Bangladesh, de mayoría musulmana, pasó del puesto 24 al 33 debido a una reducción del 20 % en su índice de violencia, tras la relativa calma que siguió al derrocamiento de su gobierno en 2024. El primer ministro interino del país, Muhammad Yunus, también ha hecho varias declaraciones positivas sobre la libertad religiosa, aunque su compromiso pasará por una dura prueba durante las elecciones del próximo mes.
En Malasia, que se sitúa justo fuera de las 50 naciones más peligrosas para los cristianos, el Tribunal Superior emitió una sentencia innovadora que reconoció el papel de las fuerzas policiales en el secuestro del pastor Raymond Koh en 2017. El tribunal ordenó al gobierno reabrir la investigación y pagar una multa por cada día de desaparición de Koh, que ya asciende a un total de más de 7 millones de dólares estadounidenses.
Por último, aunque las condiciones de libertad religiosa no están mejorando sustancialmente en Cuba (n.º 24), México (n.º 30), Nicaragua (n.º 32) o Colombia (n.º 47), se ha producido un aumento de la defensa de la libertad religiosa a nivel local y mundial en nombre de los creyentes de estos países. Las iglesias en estos contextos «muestran una notable resiliencia y creatividad» al servir a sus poblaciones vulnerables, según señala el informe de Puertas Abiertas.
CT informó anteriormente en español sobre las clasificaciones de la LMP en 2025, 2024, 2023, 2022, 2021; y en inglés en 2020, 2019, 2018, 2017, 2016, 2015, 2014, 2013 y 2012; así como un reportaje especial en 2010 sobre los lugares donde es más difícil tener fe. CT también recopiló las historias más leídas sobre la iglesia perseguida en 2019, 2018, 2017, 2016 y 2015.
Lee el informe completo de Puertas Abiertas sobre la Lista Mundial de la Persecución 2026.
Metodología
Puertas Abiertas puntúa a cada país en seis indicadores, y cada categoría puede recibir una puntuación máxima de 16.7, con una puntuación total máxima de 100. Los investigadores consideran que una puntuación superior a 40 puntos es alta.
Su metodología tiene en cuenta la violencia, así como la presión para rechazar su fe que los creyentes experimentan por parte de sus vecinos, amigos, familiares y la sociedad en general. La puntuación total se determina en función de las respuestas a un extenso cuestionario.
- Vida privada: la vida interior de un cristiano y su libertad de pensamiento y conciencia.
«¿Qué grado de libertad tiene un cristiano para relacionarse con Dios de forma individual en su propio espacio privado?».
- Vida familiar: relativa a la familia nuclear y extendida de un cristiano.
«¿Qué grado de libertad tiene un cristiano para vivir sus convicciones cristianas dentro de sus círculos familiares? ¿Qué grado de libertad han tenido las familias cristianas para llevar una vida familiar cristiana?».
- Vida comunitaria: las interacciones que los cristianos tienen con sus respectivas comunidades locales fuera de sus familias.
«¿Qué grado de libertad tienen los cristianos, individual y colectivamente, para vivir sus convicciones cristianas dentro de la comunidad local? ¿Cuánta presión ha ejercido la comunidad sobre los cristianos mediante actos de discriminación, acoso o cualquier otra forma de persecución?».
- Vida nacional: la interacción entre los cristianos y las naciones en las que viven. Esto incluye al Estado, las leyes nacionales, el sistema judicial, así como otras instituciones.
«¿Qué grado de libertad tienen los cristianos, individual y colectivamente, para vivir sus convicciones cristianas más allá de su comunidad local? ¿Cuánta presión ha ejercido el sistema legal sobre los cristianos? ¿Cuánta presión han ejercido los agentes gubernamentales no locales sobre los cristianos mediante actos de desinformación, discriminación, acoso o cualquier otra forma de persecución?».
- Vida de la iglesia: el ejercicio colectivo de la libertad de pensamiento y de conciencia, en particular en lo que se refiere a reunirse con otros cristianos en el culto, el servicio y la expresión pública de su fe sin interferencias indebidas.
«¿De qué manera las restricciones, la discriminación, el acoso u otras formas de persecución han infringido los derechos de las iglesias, organizaciones e instituciones cristianas, así como su vida colectiva?».
- Violencia: privación de la libertad física, daños físicos o psicológicos graves a los cristianos o daños graves a sus bienes. Se trata de una categoría que puede afectar o inhibir las relaciones en todos los demás ámbitos de la vida.
«¿Cuántos casos de violencia de este tipo se han producido?».
Información adicional de Sofía Castillo.