Books
Excerpt

Padres cristianos: no es necesario que protejan a sus hijos de las opiniones divergentes

Si lo que enseñamos a nuestros hijos es verdad, permanecerá firme frente a la prueba.

Christianity Today August 3, 2022
Illustration by Rick Szuecs / Source image: Dan Kenyon / Getty

«Abandoné finalmente el cristianismo cuando tenía 15 años», escribió el famoso ateo Richard Dawkins en Outgrowing God: A Beginner’s Guide [Cómo superar a Dios: guía para principiantes]. Dawkins tenía la esperanza de alcanzar a la generación emergente con las buenas noticias de que no necesitan la religión. En las décadas que siguieron al movimiento del Nuevo Ateísmo, uno podría pensar que ese fue el único mensaje que comenzó a escucharse desde el mundo académico. Pero eso nunca sucedió.

10 Questions Every Teen Should Ask (and Answer) about Christianity

10 Questions Every Teen Should Ask (and Answer) about Christianity

Crossway

208 pages

$8.39

Se suponía que la creencia religiosa menguaría a medida que la modernización arrasara el mundo. Pero no sucedió así. Se suponía que ser un académico de clase mundial y a la vez un cristiano ortodoxo serio no sería posible. Pero no es así. Se suponía que abandonar la religión haría a la gente más feliz, saludable y moral. Pero no lo hace. De hecho, aun Dawkins ha tenido que reconocer (reticentemente) la evidencia de que las personas que creen en Dios parecen comportarse mejor que aquellos que no creen.

En términos generales, la creencia y la práctica religiosa parece ser buena para la sociedad y para los niños. En un artículo [enlaces en inglés] para The Wall Street Journal en 2019, la terapeuta Erica Komisar dio este provocador consejo: «¿Usted no cree en Dios? Miéntale a sus hijos».

Komisar no estaba adivinando a ciegas. Cada vez hay más evidencia de que la práctica religiosa regular es considerablemente buena para la salud, la felicidad y benéfica para el comportamiento social de nuestros hijos. En un estudio reciente, la Escuela T. H. Chan de Salud Pública de Harvard descubrió que la práctica religiosa contribuye a un amplio rango de consecuencias en la salud y bienestar en etapas posteriores de la vida. Por supuesto, nada de esto quiere decir en sí mismo que creer en Dios sea lo correcto, o que el cristianismo es cierto. Sin embargo, debería llevarnos a hacer una pausa antes de asumir que nuestros hijos están mejor sin la religión.

Si esta información resulta desafiante para los padres no religiosos, entonces el interés decreciente en la religión (por lo menos en Occidente) debería ser preocupante para los creyentes. Así como la evidencia sobre los beneficios de la crianza en un contexto religioso es abundante, también las corrientes culturales están alejando a los niños del muelle de la religión. Entonces, ¿qué deberían hacer los padres, abuelos y tutores de todas las posturas de estos grandes debates?

Sean cuales sean nuestras creencias acerca de Dios, hay algunas cosas sobre las cuales estoy segura de que estaremos de acuerdo: todos nosotros queremos que nuestros hijos sean felices, que gocen de buena salud, que estén llenos de propósitos y que sean buenos. Pocos de nosotros querríamos mentirle a nuestros hijos, especialmente sobre nuestras creencias más profundas. Queremos que conozcan la verdad. Pero también queremos protegerlos de todas las mentiras que puedan aparentar ser convincentes. En lo más profundo de nuestro interior sabemos que hay una tensión: para mantener a nuestros hijos realmente a salvo en el futuro, debemos dejar que asuman los riesgos ahora. Sabemos bien que esto es cierto cuando se trata de habilidades prácticas. Los bebés no aprenden a caminar a menos que dejemos que se caigan. Los niños no aprenden a montar una bicicleta a menos que los dejemos a merced de un tambaleo o dos. Un adolescente al que no se le confió una bicicleta no estará listo para un carro.

Entonces, ¿cómo se traduce esto al campo de las ideas? Para algunos padres, proteger a sus hijos de ideas peligrosas es algo imprescindible. He escuchado esto tanto de cristianos que no quieren que sus hijos sean expuestos al ateísmo, como de ateos que no quieren que sus hijos sean expuestos al cristianismo. Incluso he escuchado esto de padres que piensan que son de mente abierta cuando animan a sus hijos a explorar diferentes tradiciones religiosas. Para este tipo de personas, la idea verdaderamente peligrosa es que una de estas religiones sea de hecho verdadera. Muchos de nosotros que ahora estamos en la etapa de criar hijos hemos crecido con la enseñanza de que cuestionar las creencias religiosas de una persona es una actitud arrogante, ofensiva e incorrecta.

Quisiera presentar un enfoque diferente. En vez de proteger a mis hijos de ideas divergentes, o de animarlos a afirmar todas las creencias igualitariamente, quiero equiparlos para tener conversaciones reales con personas reales que piensen diferente a lo que ellos creen, o a lo que yo creo. Quiero que aprendan a escuchar bien y cómo cuestionar lo que oyen. Si lo que yo creo es cierto, permanecerá firme después de la prueba.

La fe cristiana surgió en un mundo ferozmente hostil a sus afirmaciones. Pero en vez de extinguir la pequeña chispa de la iglesia primitiva, los vientos de la oposición le dieron oxígeno para que se expandiera. No quiero que mis hijos crean en Jesús solo porque yo lo digo, o solo porque es la religión más grande y étnicamente diversa del mundo, o solo porque ir a la iglesia te hace más feliz, saludable y generoso con otros. Quiero que vean a Jesús por ellos mismos y que crean que lo que Él dice acerca de sí mismo es cierto.

Contenido adaptado de 10 Questions Every Teen Should Ask (and Answer) about Christianity por Rebecca McLaughlin. Copyright © 2021. Usado con permiso de Crossway, un ministerio editorial de Good News Publishers, Wheaton, IL 60187. www.crossway.org.

Traducción por Sofía Castillo.

Edición en español por Livia Giselle Seidel.

Para recibir notificaciones sobre nuevas traducciones en español, síganos por correo electrónico, Facebook, Twitter, Instagram o Telegram.

Novedades

Asegúrate de que tu plan de lectura bíblica de este año priorice la perseverancia, no la velocidad

J. L. Gerhardt

Los planes de doce meses que abarcan desde el Génesis hasta el Apocalipsis son muy populares. No obstante, la mayoría de los cristianos se acercan mejor a Dios y a su Palabra a un ritmo más lento.

News

Las nuevas iglesias hispanas crecen a pesar de la agitación política

Haleluya Hadero

Una nueva investigación de Lifeway muestra que los pastores latinos están atrayendo nuevos creyentes y ayudando a los miembros a lidiar con la ansiedad sobre la aplicación de las leyes de inmigración.

Los 10 artículos más leídos en 2025 de Christianity Today en español

Editores de CT

Descubre los temas más buscados en CT por los lectores en español.

Excerpt

La historia detrás de ‘El Mesías’ de Händel

The Bulletin con Charles King

Conoce a los insólitos personajes que definieron este clásico musical.

La alegría de una Navidad sin regalos

Ahrum Yoo

En plena temporada de consumismo, le pedí a Dios que me mostrara formas de enseñar a mis hijos el valor de dar.

Dios es tu Padre, no tu papá

Kirsten Sanders

Sin darnos cuenta, hemos adaptado la imagen de Dios a nuestros estándares culturales.

Los inmigrantes en la Navidad: Un cuento por Max Lucado

En medio de las fiestas navideñas, una pareja de padres primerizos huye del peligro.

Apple PodcastsDown ArrowDown ArrowDown Arrowarrow_left_altLeft ArrowLeft ArrowRight ArrowRight ArrowRight Arrowarrow_up_altUp ArrowUp ArrowAvailable at Amazoncaret-downCloseCloseEmailEmailExpandExpandExternalExternalFacebookfacebook-squareGiftGiftGooglegoogleGoogle KeephamburgerInstagraminstagram-squareLinkLinklinkedin-squareListenListenListenChristianity TodayCT Creative Studio Logologo_orgMegaphoneMenuMenupausePinterestPlayPlayPocketPodcastRSSRSSSaveSaveSaveSearchSearchsearchSpotifyStitcherTelegramTable of ContentsTable of Contentstwitter-squareWhatsAppXYouTubeYouTube